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Página 1 de 4 En esta entrevista hablan sobre sus experiencias cubriendo las actividades del Frente Nacional de Resistencia y las secuelas de la constante y brutal represión del régimen golpista durante los últimos siete meses. También hablan de los riesgos que implica este trabajo comparando los acontecimientos en Honduras desde junio del año pasado con la situación en Colombia donde grupos paramilitares se encargan de eliminar la oposición popular al régimen de Álvaro Uribe.
Tortilla con sal: Dick y Mirian, me imagino que Ustedes han pasado muchas experiencias duras y hasta traumáticos. Pero quizás podríamos empezar por su impresión del impacto del golpe sobre la sociedad hondureña en general.
Dick Emanuelsson: Bueno, Toni, siempre es un placer estar contigo en esta parte tan hermosa de Nicaragua y poder compartir un poco sobre nuestras experiencias.
Es verdad que el impacto del golpe de estado militar del 28 de junio del 2009 ha sido realmente imborrable en la historia de Honduras. Los mismos hondureños dicen que no ha habido una lucha tan tenaz - quizá desde la época del colonialismo en la lucha contra los españoles colonialistas - como esta lucha de siete meses para resistir y para tumbar y combatir ese golpe de estado.
En este sentido ha dejado muchas experiencias y sobre todo ha despertado a un pueblo que, más que todo, estaba dormido, pero es un pueblo que ahora ha demostrado una capacidad de organización tremenda, y que ha adquirido durante estos meses realmente una conciencia política y social que yo sinceramente no pensé que tendría este pueblo. Y en tan corto tiempo.
El golpe no ha sido derrotado, pero los golpistas y los arquitectos del golpe en el Pentágono y los otros arquitectos de la derecha latinoamericana e internacional - entre ellos se encuentra José María Aznar - hicieron un cálculo muy malo porque lo que tienen hoy en día es un pueblo realmente en marcha todos los días en una u otra forma en la resistencia. Y por eso este golpe, aunque no ha sido derrotado, tampoco triunfó. Ellos solo ganaron una batalla, no ganaron la guerra, como dice el viejo dicho.
En ese sentido yo soy muy optimista por el pueblo hondureño. Están formando un movimiento político amplio. Antes era el Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado ahora está convertido en el Frente Nacional de Resistencia Popular. Es decir ahí aglutina a muchos actores de esta resistencia.
Como decía la dirigente indígena y popular Betha Cáceres hace poco - este golpe de estado cambió toda la forma de vida del pueblo hondureño y de todos nosotros que estamos allá.
Este Frente Nacional de Resistencia tiene una diversidad tremenda. Por eso es muy fuerte porque es amplio. Y es muy consciente de lo que quiere en este momento. La primera tarea por supuesto es seguir luchando y resistiendo y combatir los efectos y las consecuencias del golpe de estado. Y la tarea práctica y concreta política es la lucha por una Asamblea Constituyente que pueda sacar en raíces los elementos que facilitó y posibilitó el golpe de estado del 28 de junio.
TCS: Mirian, Usted es Hondureña y ha sido muy activa en el movimiento de mujeres en Honduras en los años anteriores en su trabajo en el campo de la educación popular y otras actividades. Para Usted como reportera cubriendo las secuelas del golpe ¿Usted ve algún despertar en las mujeres hondureñas o en el movimiento de la mujer en Honduras? ¿Es diferente ahora?
Mirian Huezo: Yo digo que sí. Es que realmente desde el primer día del golpe hubo una represión fuerte. Porque los golpistas montaron el golpe por la cuestión de la cuarta urna - que fue para que el pueblo decidiera si querría una cuarta urna en el momento de las elecciones presidenciales.
En los días antes del golpe se dio la suspensión de las urnas. Eso fue importante porque cuando se decidió decomisar todas las urnas para la dicha cuarta urna - que al final nunca se dio porque el mismo 28 de junio dieron el golpe de estado - entonces ahí realmente se comenzó a ver la unión de la gente y la indignación y el coraje. Porque era algo tan sencillo, una pregunta, la oportunidad para que el pueblo se expresara, la libertad de decir "púchica, algún día las cosas en Honduras pueden cambiar." Entonces eso fue un precedente.
Y cuatro días más tarde se dio el golpe de estado. Ahí la gente se levantó con mucha más indignación y se comenzó a dar cuenta de que la lucha comenzaba y que esa lucha solo se ganaba en las calles.
Desde el principio, y a pesar de la represión de la policía, las mujeres siempre han sido la parte más fuerte de la resistencia además de que siempre son más, tantas jóvenes como mujeres adultas y de muchas diferentes organizaciones que aglutina el movimiento.
Pero ahí podemos ver, como decía mi compañero Dick, la diversidad que tiene la resistencia y la capacidad de protestar de una manera pacífica a pesar de la represión tan fuerte que han recibido de parte de la policía preventiva y por parte del ejército de Honduras.
Entonces se ve que es una lucha consecuente y que cada vez entre más represión la gente pierde el miedo. Porque uno como reportero piensa, mañana - porque la lucha se ha mantenido, constantemente, a diario - mañana no va a haber tanta gente por la cachimbeada que le dieron a toda la gente ayer y por los gases que eran terribles.
Y ellos utilizan todo tipo de gases sin ninguna supervisión de ninguna entidad de las Naciones Unidas ni de nadie para saber qué tipo de gases están utilizando. Pero sin embargo, el siguiente día hay más gente.
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