| El hombre, mito etnocéntrico de unificación transcultural. |
| Escrito por Marco Alexis Salcedo | |||||
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¿Qué es el hombre? Este es el titulo de un libro de un conocido filósofo, Martin Buber, que ilustra la pregunta recurrente que la filosofía moderna se ha hecho para establecer qué o quiénes somos. Sin pretender definir ontológicamente al hombre, sino aprehender el término en su carácter de concepto, este ha sido un vocablo que se ha utilizado para hablar del conjunto de seres y crías de nuestra especie que son diferenciables de otros seres, como los animales, los dioses y otros “pseudo-humanos”. La expresión se ha empleado desde el supuesto indiscutible que habría elementos particulares en los miembros de nuestra especie que nos distingue de los animales, de los objetos físicos inertes y de cualquier otra cosa viviente que exista o haya existido en el universo. Esos elementos conformarían algo que se llamaría ‘naturaleza humana’, un conjunto de características dadas por la naturaleza que serían comunes a cada entidad que recibe el nombre de ‘ser humano’
Y como ‘El Hombre’ es finalmente Uno, como todos los miembros de la especie humana se puede sintetizar en un solo arquetipo, como todas sus características, capacidades, juicios, facultades, estética se pueden ejemplificar en una sola persona, ese ser prototípico casi siempre termina siendo un fiel reflejo de la imagen ideal masculina occidental, no oriental, no arábiga, no india, no africana. La expresión utilizada, ‘‘El Hombre’, exhibe algunos de los pares antagónicos que Richard Rorty señala son los que clásicamente han dominado nuestra visión de qué o no es plenamente un ser humano. En las imágenes visuales que sirven de medio para representarlo aparece casi siempre una figura que es masculina, adulta, musculosa y con rasgos físicos arios. Su estética es definitivamente la occidental. Ser Hombre es serlo, en su forma ideal, a la manera occidental. De ese modo, los otros rasgos físicos, las otras estéticas se convierten en desviaciones del ideal, infortunadas malformaciones con las que nacen algunos de los miembros de la especie humana. Y las capacidades que demuestra este ser ideal, serán, desde luego, acordes con las que se promueve y se observa en los hombres occidentales. La imagen que nos ofrecen explícita o implícitamente del hombre prototípico y que sirve de patrón de referencia para todas las personas existentes o por existir es la de un ser que posee unos derechos inalienables que los hace respetar en cualquier lugar y cultura en que se encuentra, es autónomo, respetuoso de los demás, y considerando las condiciones políticas actuales, su idioma sería posiblemente el ingles, su ciudadanía norteamericana, gustaría de la coca cola y sería ejecutivo en una multinacional. |
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En este artículo, el autor hace un recorrido por la relación psicoanálisis-sociedad teniendo como contexto histórico la realidad argentina. Realiza duras y controversiales críticas a la propuesta lacaniana planteando: "si lo peligroso para los psis y lo molesto para las fuerzas represivas era (y es) la vinculación entre psicoanálisis y realidad social, su eliminación posibilita la continuidad de una tarea pero sin sus riesgos. ¿Y qué mejor para ello que un marco teórico sofisticado y francés...? Más... |