| Psicología: dominación, compromiso y transformación social |
| Escrito por Sara Baltodano |
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Introduccion al libro elaborado con textos seleccionados del Primer Encuentro Nacional de Psicología de la Liberación en Costa Rica, escrita por Sara Baltodano, de la Universidad Bíblica Latinoamericana. El libro puede ser descargado en la seccion de descargas.
Este libro recoge artículos seleccionados de las presentaciones hechas en el Primer Encuentro Nacional de Psicología de la Liberación en la ciudad de Limón (Costa Rica) en noviembre del 2006. Este encuentro dio seguimiento al Congreso Internacional celebrado en la ciudad de Liberia en noviembre del 2005.
Esta convocatoria de una Psicología de la Liberación se basa en las propuestas de Ignacio Martín-Baró, psicólogo social de la Universidad Centro Americana (El Salvador), quien fuera asesinado el 16 de noviembre de 1989, junto con otras siete personas, por un batallón del ejército salvadoreño como represalia de sus ideas políticas y sociales. Martín-Baró defendía que la psicología debería realizar su labor en estrecha relación con las condiciones sociales e históricas y rechazaba ó la cómoda y falsa ilusión de neutralidad valorativa de la investigación y la práctica científica. Concebía una psicología comprometida con proyectos alternativos que buscaran trascender condiciones históricas específicas y superar la opresión y, en ese sentido, estaba convencido de la necesidad de “des-ideologizar” a la psicología.
La psicología, por lo tanto, debería oponerse a los valores del individualismo, el conformismo, el fatalismo, la sumisión y obediencia que instaura la desesperanza aprendida. En oposición está la igualdad, equidad, participación, autodeterminación y mutualidad. Por tanto, una psicología comprometida debería hacer una nueva lectura de la realidad y proponer una praxis liberadora. Cecilia Santiago lo expresa muy bien cuando afirma que “debemos transitar de la psicología dominante-individualista a una psicología social de la liberación de nuestros pueblos”, buscando la transformación social a través del desarrollo humano, no ya en términos economicistas, sino, como dice Maritza Montero, en cuanto a una mejor calidad de vida, satisfacción vital, más posibilidades de expresión y control sobre sus las circunstancias de la vida personal y comunitaria. Este libro inicia con artículos teóricos y propositivos, para luego continuar con propuestas de intervenciones que promueven la humanización y la liberación de la psicología. A continuación se presenta un corto resumen de cada artículo.
Franz J. Hinkelammert escribe sobre el cambio del sentido de los derechos humanos a través de la construcción de “monstruos sociales”. La corrupción del poder construye los “monstruos” que dicen más de quienes los crearon que de los “monstruos” mismos. “Desinflar estas producciones de monstruos, es una tarea fundamental de la democratización, necesaria en todos los campos y en todos los lugares. Es una utopía, pero irrenunciable, y condición para una convivencia humana futura”, afirma Hinkelammert.
Ignacio Dobles Oropeza escribe dos artículos. En uno puntualiza los desafíos y posibilidades de los procesos sociales y políticos en América Latina. Para Martín-Baró – escribe Dobles - el reto de la psicología implicaba desarrollarse inspirada en el “principio liberación”, la cual tiene la particularidad de desarrollarse en estrecha vinculación con los vaivenes de movimientos sociales organizados. Dobles concluye que no ha sido fácil articular opciones alternativas, progresistas en la psicología, y que hemos pasado por un largo invernadero del que apenas empezamos a salir, pero que de nuevo hay condiciones de posibilidad para este esfuerzo. En el otro artículo, Dobles investiga acerca del posicionamiento de la psicología ante la tortura en la coyuntura actual de la llamada “guerra contra el terrorismo” de la Administración Bush. Concluye que “...la complicidad, el acomodo y las maniobras que se han dado en las más altas esferas de las instituciones de la psicología más poderosa del planeta merecen ser examinadas con suma atención, ya que revelan muchas de las formas en que, una vez que se pierde el horizonte ético y la perspectiva de derechos humanos universales, se empieza la transformación trastocándose, con todo el pedigree y la finesse profesional y técnica, en el monstruo al cual se combate”. Cecilia Santiago Vera continúa con un artículo que trata de una de las formas contemporáneas de control social, la guerra integral de desgaste desarrollada durante los últimos doce años en Chiapas, México. Estrategia utilizada desde 1994 como respuesta al levantamiento indígena zapatista. Santiago explica cómo durante estos años la población chiapaneca rompe con la inercia de la violencia y promueve valores que le permiten continuar su resistencia y su búsqueda por una vida digna. Muestra esa capacidad de implicarse para tratar de cambiar la realidad, un compromiso de búsqueda organizada de una vida digna, el uso de la memoria y los sueños como una forma de hacer análisis, la participación decidida de las mujeres, la acción no violenta en la lucha comunitaria contra la impunidad promoviendo una justicia reparativa. José Mariano González nos lleva a pensar en una propuesta política de salud mental en contraposición al concepto tradicional que ha dominado el campo de la psicología que remite a la idea de adaptación del individuo a su entorno. Él reconoce que el contexto social donde se realiza la salud mental es una matriz de dominación que contiene distintos modos de dominación y, por lo tanto, ésta debe entenderse como lucha, resistencia, liberación de modos de dominación y como práctica de humanización. Sara Baltodano Arróliga hace una revisión de la psicología pastoral latinoamericana utilizando las mismas preguntas que hiciera Martín-Baró hiciera a la psicología: La pregunta epistemológica que cuestiona los criterios de verdad del conocimiento psicológico con respecto a la realidad vivida; la pregunta conceptual que plantea la especificidad histórica de las personas cuya comprensión se ve limitada por la psicología dominante; y la pregunta práctica que lleva a examinar el quehacer de la psicología frente a los problemas que vivimos. Baltodano concluye que, en general, la psicología pastoral sufre de los mismos problemas de la psicología, finalizando con algunas propuestas de transformación. El siguiente artículo es un trabajo colectivo que muestra los resultados de cinco investigaciones empíricas sobre las experiencias de discriminación de personas que pertenecen a grupos sociales históricamente estigmatizados en Costa Rica: inmigrantes nicaragüenses, mujeres afrocostarricenses, adolescentes borucas, indígenas huetares y adultos mayores. Las autoras son Vanessa Smith, Marjorie Moreno, Marianela Román, Deshana Kirschman, Magaly Acuña y Silvia Víquez. También, presentan evidencia empírica de los vínculos entre las experiencias de discriminación y mediciones de ajuste psicológico como satisfacción personal, calidad de vida o valoración personal. Viviana Rovira explora los campos de posible confluencia entre los esfuerzos de una Psicología Social de la Liberación y las contribuciones de la Teoría Queer, que enriquecen la perspectiva de una disciplina liberadora. Los dos artículos siguientes tratan sobre la problemática de las personas migrantes. Así, Laura Paniagua Arguedas, escribe sobre las vivencias de inmigrantes nicaragüenses, como vidas prohibidas. La autora concluye que es urgente la construcción de una política migratoria que priorice la defensa y respeto de los derechos humanos con una visión integral y que logre traspasar la frontera de la lógica represiva que posee la ley actual. También, es necesario dar pasos encaminados al fomento de la solidaridad, que inviten a ponerse del otro lado y evaluar el proyecto de sociedad al que se está apostando, sobre todo de cara a las tendencias neoliberales y de flexibilización laboral que vivimos a nivel mundial y que atentan contra los derechos y las vidas de las personas trabajadoras y sus familias, especialmente en el caso de las personas inmigrantes y, más aún, para quienes se encuentran sin documentos. Finalmente, es fundamental el compromiso ético de las personas que desnuden la xenofobia y se tome conciencia como sociedad de que ni ser migrante ni ser pobre es un delito. Siguiendo la misma línea, Yazmín Menjívar Miranda y Gabriela Vargas Selva revisan la construcción de la identidad nacional de ambos países como parte del conflicto limítrofe con el Río San Juan. Las autoras indican que el ser humano se define partiendo de sus virtudes y defectos frente a un “otro”, donde la construcción de la diferencia hacia la otredad ha servido como elemento cohesionador para forjar una identidad compartida. El conflicto por el Río San Juan pone en juego algo más que las fronteras físicas entre Costa Rica y Nicaragua, sino que representa el límite que pone en juego los derechos de uno sobre otro. El límite entre los sujetos y una trasgresión implica pasar por encima del otro: irrespetarlo, violentando la identidad de cada uno de forma directa. Ahora viajamos hasta la zona del Caribe con el artículo de Adriana Rodríguez Fernández quien trabaja sobre la atención de la problemática de explotación sexual comercial de menores en la provincia de Limón. Su escrito incluye experiencias y aprendizajes en la aplicación del enfoque de derechos humanos. En parte de su artículo, Rodríguez reflexiona en torno al papel de la psicología frente a problemáticas relacionadas con violaciones a los derechos humanos en el contexto latinoamericano, ya que sin duda esta experiencia de trabajo en la zona de Limón le ha confirmado una vez más que los enfoques tradicionales en psicología no siempre se ajustan a la realidad que vivencian los sectores más oprimidos de la población, quienes excluidos del sistema económico dominante, ven cotidianamente violentados sus derechos humanos fundamentales. Catalina Argüello Gutiérrez nos lleva a otro grupo etario, las personas adultas mayores en situaciones de emergencia y desastres. La vulnerabilidad de esta población se expresa al no ser reconocidos como sujetos de derechos, no ser consultadas ni incluidas en los planes de desarrollo, no tener acceso a una atención integral, al permanecer aisladas de las acciones y programas destinados a la atención y protección de la salud mental ante situaciones de desastre y no ser percibidas con la dignidad y el respeto que merecen en el ámbito comunitario. Estas situaciones tienen un impacto negativo sobre su salud mental. Argüello nos habla desde su experiencia con la Brigada de Atención Psicológica en Desastres y Emergencias, creada hace 18 años por la Universidad de Costa Rica, la cual surgió ante la necesidad de contar con personal debidamente capacitado para la intervención psicológica de individuos y sus comunidades –dentro y fuera de Costa Rica- ante una situación de emergencia con el objetivo de brindar recuperación psicoafectiva y apoyo psicosocial y dejar en las comunidades una capacidad de respuesta instalada. Maricarmen Aguilar y Gabriela Brenes, por su parte, discuten la construcción social del riesgo en el contexto comunal, analizando su experiencia de trabajo en la Zona de Sixaola. Regresamos al norte del país donde las fronteras saltan y caminan por los valles y las casitas van en el alma cuando al llegar a Cárdenas se cruza el mojón sagrado, y cuando los territorios alcanzados sólo son de algunos cuantos propietarios o empresas enquistadas en el alma del pueblo. Así se expresa Olman Briceño Zamora en su artículo con un título también poético que revela su compromiso con jóvenes en contextos educativos lacerados por un modelo curricular rígido y un entorno social tenebrosamente excluyente: “Ven a sanarte la herida podrida que tiene el alma”. Esta herida podrida hiede más en las temporadas altas, con el zumo de los naranjales que atrae a cientos de personas a los campos: Los camioneros, las niñas explotadas y los niños trabajando setenta y dos horas por semana, además de las madres enfermas que no serán bien atendidas por ser del otro lado del río. Desde esta ubicación geo-política se ha establecido un trabajo metodológico que prioriza en los ejes de la inter-culturalidad, de lo juvenil-popular, de la educación inclusiva y del arte como transformadores de los procesos grupales. “En los encuentros con el grupo de adolescentes se ha ido entretejiendo la conspiración para romper con el currículo vertical que nace de las esferas políticas, para iniciar un aprendizaje basado en el arte como transformador vital, como forma de irrumpir en el mundo monótono y monocromático”, dice Briceño. Nace así la propuesta contracultural del “Aula Fantástica” que convierte el arte en arma de combate, arte contestatario y revolucionario. Desde la frontera norte pasamos al centro del país donde se ubica la investigación de Marcela Sánchez y Jessica Green con adolescentes en contextos de exclusión en las comunidades de Guararí y La Milpa (Heredia). Las autoras reflexionan acerca de la aplicabilidad de algunos aspectos teóricos que se han desarrollado en torno a la adolescencia, así como la necesidad de posicionarse críticamente ante estos, a través de la observación a la comunidad, entrevistas a adolescentes y la intervención con un grupo. Además, proponen nuevos roles que el psicólogo y psicóloga deben asumir en su quehacer en realidades tan complejas que exigen procesos constantes de reflexión crítica para no dejarse llevar por la desesperanza que se ha construido culturalmente en torno a la población adolescente y que es reforzada continuamente. “La mediación hacia una desnaturalización de los procesos psicosociales opresores, es fundamental para una nueva visión y descubrimiento de los recursos personales y comunitarios que serán la base del fortalecimiento de los y las adolescentes de la comunidad”, concluyen las autoras. Vilma Leandro Zúñiga escribe sobre la educación pública costarricense desde su quehacer psicológico cotidiano en una escuela ubicada en una zona empobrecida de San José. La globalización neoliberal, señala, implica un desmantelamiento del Estado, una reducción de sus capacidades y recursos en todas aquellas áreas que se relacionan con el bienestar general de la población, incluyendo la educación. La reflexión de la autora parte de dos enfoques, el de Derechos Humanos y de la Psicología de la Liberación. El primero por la convicción de que la educación debe ser un derecho universal e irrenunciable de toda la niñez, y el segundo debido a que intenta dar cuenta de los mecanismos de funcionamiento e implicaciones de la vivencia de la pobreza en el espacio escolar, “ya que la pobreza constituye una de las peores formas de discriminación y violencia, directamente asociada con relaciones de poder”, concluye Leandro. El artículo de Ruby Zárate Carrizo tiene como objetivo analizar el pensamiento teológico de Ivone Gebara (teóloga brasileña) sobre el concepto del mal y sus implicaciones en el proceso psicoterapéutico de un colectivo compuesto por trece mujeres costarricenses. El proceso psicoterapéutico grupal practicado en esta investigación sigue el modelo de género con algunas pautas estratégicas de intervención. La autora trabaja cinco tipos de mal: El mal de no tener; el mal de no poder; el mal de no saber; el mal de no valer; y el mal de la invisibilidad. El mal viola las fronteras personales y colectivas en aspectos como el poder personal, los sentimientos, los pensamientos, el cuerpo, la intimidad, entre otros. El reconocimiento del daño le permitió a este colectivo de mujeres decidir por la sanidad, definido en términos de inclusión y apreciación del pluralismo, tolerancia y empatía, una sanidad interpersonal y global. “Las mujeres han mostrado la capacidad de superar las condiciones adversas en sus vidas (resiliencia) en un proceso constante de construirse como persona; ser persona, ser protagonistas de sus propias vidas aceptando los desafíos y el riesgo que todo cambio conlleva en sí”, afirma Zárate. El último artículo es de Nidia Fonseca, y retoma el tema de la psicología pastoral también trabajado en otro artículo de este libro. En este caso, la autora trabaja con un grupo de personas en situación de miseria confrontando su realidad histórico-social, eclesial y personal con la práctica pastoral y su marco referencial bíblico-teológico. En eso consiste la relectura de que Fonseca propone. El proceso terapéutico que expone se enmarca dentro de la Teología Práctica en la cual el eje transformador tiene como horizonte el Reino de Dios y su justicia y como método teológico la circularidad hermenéutica (ver-juzgar-hacer-celebrar). El marco teórico del eje terapéutico recibe aportes de las ciencias sociales, en general, y de la psicología social de la liberación, en particular. La autora concluye diciendo que esta metodología relaciona la situación coyuntural actual con las situaciones que el texto bíblico plantea, después de haber sido analizado, con el fin de iluminar alternativas para el cambio. Este libro tiene algunas características que identifican el movimiento de Psicología de la Liberación. Una de ellas es la horizontalidad de relaciones y participación de eventos entre estudiantes, profesionales y docentes. Creemos que nadie es más importante o indispensable que otra persona. Lo que se valora es el aporte específico. La otra característica es la interdisciplinariedad ya que encontramos artículos con reflexión desde la economía, la psicología y la teología. Termino diciendo que todos los artículos muestran el gran compromiso profesional y personal y profesional de promover la transformación social donde las personas y los grupos sean agentes de su transformación. Sus posturas teóricas y prácticas pueden considerarse como “impertinentes” e “incómodas” dentro de una psicología irrelevante e indiferente ante las necesidades y angustias de las mayorías populares. El contenido de este libro presenta posiciones contestatarias que critican al orden social y muestran una justa indignación frente a la injusticia social, optando y apostando por una Psicología comprometida. Estoy segura que la lectura de este libro lleva a redoblar las energías para continuar promoviendo la liberación de la psicología y de los pueblos.
Descarguelo en la seccion de descargas de www.liber-accion.org
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Hemos digitalizado la grabación de la conferencia impartida por Ignacio Martín-Baró en el Vigésimo Congreso Interamericano de Psicología. En ella, se centra en a situación de El Salvador para exponer el proceso que vivía ese país durante la guerra y hacia el final, expone acerca del compromiso crítico para el trabajo científico. La conferencia tiene una extensión de 45 minutos y está en un archivo mp3 para descargar. Más... |